Los niños crecen y dejan de hacer cosas de niños y es triste tener mala memoria y olvidarlas, si Dios me concediera un regalito así, de gratis; le pediría memoria infinita, puede ser un instrumento fuerte por que tampoco olvidaría lo malo. Pero no se puede tener todo en la vida, yo por lo menos entiendo o estoy entendiendo que si solo existiera yo en este mundo, no necesitaría ni ropa para vivir feliz, lamentablemente estoy inserta en una sociedad necesaria.

Bonito pensamiento, lamentablemente todos tenemos diferentes ambiciones y cualidades que nos hace ser personas con problmas y conflictos, todos no somos puros de pensamiento.
Saludos
Simón
Muy interesante tu comentario, porque nos hace meditar sobre lo aparentemente olvidado. ¿Lo hemos olvidado?o ¿Lo hemos desechado por nuevos horizontes?... A veces el gran roble de nuestra infancia se nos pierde en el bosque de la mocedad y despues ese bosque es aquel oasis en el desierto de concreto en la vida adulta.
Saludos