Yo soy quien te ama
Lola, lola; con tu gesto alocado y tu carita de loba,
no me mires con las ganas enojadas retenidas,
con la rabia que guardas contra el peso de mis palabras
encarnadas en el eco que ya se marcha.
Y te enojas otra vez y te erizas como gato,
me enseñas tu ceño fruncido,
con un dejo de odio, tus dientes apretados.
Con el genio corto y la voz escarchada;
se aviva el brillo de tus ojos en tu carita colgada
y te tiemblan las manos, las piernas y la guata,
entonces das saltos y gritas y callas.
Yo te miro con la risa contenida, atrapada en la garganta,
siento la alegría de la inocencia del berrinche que armas.
Lola, lola; en unos años tal vez serás madre;
y recordaras mis palabras niña ingrata:
" Yo soy la madre que manda; y tu la hija que acata"



solo-en-la-tormenta dijo
Bonitas palabras para una hija, no sé si será la tuya pero es toda una declaración de principios.
Creo que aunque no lo entendamos muy bien cuando somos niños, es necesario que los padres esten en su sitio cuando corresponde para recibir una buena educación.
Tienes una manera de escribir muy especial, sabes llegar.
Besos bajo mi amistosa y admirada tormenta.
27 Junio 2007 | 11:46 PM