“Siento el espíritu livianito, pero denso como si lo pudiese tocar”

Respiro suave y hondo y siento como se llena mi corazón de vida, pienso en lo afortunada que soy de estar aquí y en que es lo que permite que yo este aquí.

Me encanta el cielo azul, el cielo gris, el cielo rojo y anaranjado, y el violeta y el blanco y el estrellado y el relampagoso también, porque me gusta conocer todo; la suavidad de la piel, la naturaleza, los árboles, los pajaritos y sus extrañas conductas, las luces y sombras, los aromas en el aire y en la tierra mojada y los sonidos del viento y del mundo, el sabor del rocío en la mañana.

Soy bella, lo se, tanto como las alitas de las mariposas, que importa si no puedo caminar, si mi mente vuela mas allá de los límites y fronteras. ¿Acaso existe quien pueda poner barrera a mis sentidos?

Estoy maravillada, extasiada con todo lo que me rodea, estoy viva y no le temo a nada, toda la gente es buena, y me quieren y me llenan de elogios, yo tan simple y a la vez perfecta, ¿Podría ser la ostentación de la creación?

He sido tan bendecida, tanto, que le pido al sol y la luna y todos los astros y cuerpos celestes, incluido dios, que nunca lleguen las cálidas manos que me quieran arrancar del hermoso rosal en que nací.


“Un inocente acto, puede ser la infelicidad en la vida de otro ser viviente”