Hoy no existo

Hoy el día se mostró hermoso y con un sol reluciente como hacia días que no quería, sin embargo, no estoy a gusto, ando cabizbaja, podría decir que no se que es lo que me tiene triste, pero creo que saberlo es peor que lo anterior. Y aunque estoy en cierto modo acostumbrada, hoy estoy especialmente diferente en “mis” rangos de lo normal. No tengo ganas de escribir siquiera y he leído poco, me falta el cincuenta por ciento de mi motivación habitual y quisiera estar en mi cuarto oscuro con los ojos cerrados para no sentir el tiempo que se demora tanto en sucederse.
Tengo alojado el enojo dentro por este motivo, y la razón de todo no es importante, ya que nada debiera ser suficiente como para que me sienta así y saber eso aumenta esta situación y al final es un circulo vicioso.
Amo la felicidad y la melancolía y tengo un trastorno de ambas, extremos instantáneos, cosas que me desordenan la existencia y la comprensión de mi misma, porque a veces me cuesta mucho dilucidar lo que tengo y eso si que no es habitual. Ahora un segundo ordinario, talvez en el minuto equivocado sin mayores argumentos me tiene viviendo este momento en mi propia sombra y no puedo disfrutar lo que soy capaz de ver con los ojos, porque mis pensamientos se han quedado mudos y ciegos, como si los sentidos no tuvieran mas dirigente que ellos mismos y no obedecen a lo que demando. Y hablando de sentidos, es como si nada tuviera sentido, y me da risa mencionarlo, pero a veces veo a las personas tan preocupadas como lo estoy yo ahora y resulta que la vida se ríe de uno, por perder vida es estas torpezas. Pero es inevitable, y si fuera evitable; no conozco los medios, y si los conozco, no los reconozco y además no me siento capaz de aplicarlos ahora, que es cuando mas los necesito.
Tal vez un día de estos me haga millonaria de lo que se requiere y salga de copras con mi cesta especial, y voy a llenar la despensa de risas, de ganas, de vida y repondré un mega paquete de alegría. Pero ahora estoy pasando por una situación crítica y soy un pobre y miserable ser casivivo que reparte justo lo que le falta.
Y como siempre es la misma historia, mañana seguro que voy a amanecer la mujer mas feliz del planeta.
Que ironía!!









Anna dijo
No siempre estamos al 100%, dices que "hoy no existes" y a mi me parece todo lo contrario. Me ha gustado mucho tu escrito.
4 Agosto 2007 | 01:50