Amor

Amor muerto, amor malgastado, recién llegas y me pateas como perro sin amo. Amor que dueles, amor que dañas, te regocijas y deleitas revolcándote en mis llagas. Si no fueran las dichas que ahora me abaten; enterraría tus momentos que no mueren ni placen. Y la tumba el epitafio que me temo acertado: “Cuanto menos te tengo; mayor es el daño”. Y la causa horrorosa de este amor desesperado; que a golpe de rechazo se ha incrustado: amor agrio, en soledad gestado, en cómplice penumbra amor equivocado.








instanteca dijo
Ainssss! Querer y no ser correspondido... mal asunto. Porque aunque pintamos al amor como un don generoso, en realidad, es el más egoista de todos los sentimientos.
No hay cura para ese mal. Pero escribir ayuda un poco.
Besos.
5 Enero 2008 | 12:16 AM