Voy tras de ti

hombre pequeño;

y de pronto te detienes

porque me sientes allí,

pero no te atreves a voltear,

lo piensas,

un poco talvez,

soy una amenaza a tu equilibrio.

Sigues un paso tras otro

yo casi te alcanzo

pero no es necesario,

hago de cuenta no estar pendiente

no quiero distraerte.

Pero indudablemente lo sabes

tratas de decirme algo

pero no puedes hacerlo,

sin embargo también yo lo se

por eso sigo aquí;

tras de ti,

casi como tu sombra,

que casi no existe,

porque casi

sobre pasas mi rodilla,

hombre pequeño;

incapaz de evitar que sufra

hombre pequeño;

que lloras por mi

hombre pequeño;

que no sabes de ti.

Voy tras de ti,

ya mis dedos te alcanzan,

rozan tu suave piel,

porque estas por caer

y en mi indecisión

de evitarte la pena

o dejarte vivir la experiencia

se me fue el momento

y caíste…

…y volteándome en la cara

de una pena la sonrisa,

me doy cuenta del gran hombre

que habré forjado mañana

y ahora que yo

vi nacer tus primeros pasos;

se que tu veras morir

los últimos míos amado hijo.