Hace unas semanas atrás estaba con mi sobrino Cristóbal en casa, rara vez aparece por allá a pesar de que su casa esta a unos escasos 50 mts.. Tiene 4 añitos, mi Vitoco tiene 5 y Valentina 10; jugaban, corrían, reían y gritaban por la casa ubicada en una parcela.

Asi fue como de pronto alguien aparecio con una lagartija, estaba toda matizada de verde amarillo, tal vez venía desde Brazil, todos la obsevamos, Cristobal la tomaba sin temor entre sus deditos y dictaba clases del menu del animalito jajaja....Victor por su parte intentaba precavidamente de tocarla...le picaban las manitos por tenerla, pero no se atrevia y solo le acercaba un dedo, dedo que quedo atrapado en las fauces de esta enooooooorme criatura... jajaja...y de un aterrador grito, soltó el llanto mientras yo me reía y los niños observaban sin compasión todo el escandalo.

Valentina era partidaria de liberarla, no sin antes quitarle un pedacito de cola que estaba segura que regeneraría, pensó que tal vez podría dejarla cautiva e ir observando como su cola crecía. Le explique que era un proceso mas largo. Luego de un rato, pasada la novedad, desaparecieron todos de mi lado, yo seguía oyendo sus vocecillas.

Anoche era tarde ya, entré al cuarto de lavado, quería dejar ropa lista para tender temprano en la mañana, como aún no comienza la primavera cuesta que se seque, la ampolleta es baja, no necesito tanta luz allí. Miré todo ese desorden de ropa, los enanos la dejan donde alcanzo a caer, menos mal que hay nana en casa (yo). Hay un tarro donde cae una gota de agua que no he podido reparar ufff...(si no lo hago pronto no se quien lo hará) y no es la única. Lo tomé para vaciarlo, la gotera es breve, en unas semanas solo tenia 3 cms. de agua, y cual fue mi sorpresa cuando sorprendí allí dentro a la lagartija...estaba tiesa, paradita a la pared del tarro, haciendo palanca con su colita que estaba entera por suerte, me dio tanta pena verla con el agua hasta su cintura, seguramente trató lo más posible de salvar su vida, me imaginé los últimos minutos de su agónica existencia y me sentí como una gusana, ni siquiera eso.

Corrí donde Carlos (mi esposo) es vegetariano y no soporta ver sufrir a los animalitos, y le explique la situación pero él me dijo que tal vez estaba viva, yo pensé que era difícil, había perdido hasta sus colores, y sin un atisbo de duda metió su mano al tarro y la miserable cayó de cuerpo entero al agua, cuanto más me sorprendió verla patalear y arrimarse a la manito de Carlos como coral a la roca, el corazón me saltó de alegría, no lo podía creer. Pensé que tal vez estaba hibernando ¿en el agua? no lo se, pero se mantuvo viva, tuvo la fortaleza, de seguir viviendo en una de las situaciones más angustiantes, aterradoras y poco viables de subsistir y lo consiguió.

La vida siempre mira hacia adelante aún en los rincones mas inhóspitos del planeta o de mi casa...jejeje...

Bueno, fue a parar a campo abierto y yo por mi parte me levante temprano hoy, y cuando fui a tender la ropa, hayé la lavadora vacía y la ropa sucia igual de tirada por todas partes. Así es que como la lagartija, no me dí por vencida y decidí lavar otro día y venir al computador a contarles esto y conversar con un amigo mio que no esta por ningún lado, pero gracias a ese ejemplo hoy tendré pasciencia y perseverancia aunque no me destaco por ello.

Bye.